Diez principios que orientan la actuación de la asociación.
1. Servicio a fines de interés general
El IGRC orienta su actividad a la formación y el desarrollo profesional en gobernanza,
riesgo y cumplimiento, contribuyendo al interés general mediante la mejora de las
capacidades de las organizaciones y de los profesionales que las sirven, con especial
atención a la realidad de las PYMES.
2. Ausencia de fin lucrativo
El IGRC no tiene fin de lucro. Los excedentes que pudieran generarse se reinvierten
íntegramente en la misión estatutaria. La asociación puede desarrollar actividades
económicas para financiar sus fines, siempre que conserven la centralidad del interés
general y no supongan reparto alguno entre los socios.
3. Compromiso con la finalidad estatutaria
La asociación es el resultado de la decisión constitutiva reflejada en los Estatutos.
Sus fines se mantienen con fidelidad, sin perjuicio de las adaptaciones que exija la
evolución del entorno, que deberán acordarse por la Asamblea General conforme al
procedimiento estatutario.
4. Buen gobierno de la Junta Directiva
La Junta Directiva cumple una función social de máxima responsabilidad. Sus miembros
actúan con diligencia, lealtad y transparencia, velan por el cumplimiento de los
Estatutos, aplican la normativa, formulan las líneas estratégicas, controlan su
cumplimiento y evitan los conflictos de interés.
5. Profesionalización y gestión
El IGRC promueve la especialización y la formación continua de las personas que
colaboran en sus actividades, sean contratadas o voluntarias. Aplica técnicas de
gestión orientadas a la calidad, la eficiencia y la mejora continua, y planifica su
actividad con indicadores que permitan una evaluación objetiva de sus programas.
6. Equilibrio y diligencia en la administración de recursos
La asociación mantiene un equilibrio permanente entre sus recursos y sus programas,
evita comprometer proyectos que excedan su capacidad financiera y administra su
patrimonio con prudencia, riesgo calculado y sometimiento a los principios éticos
que rigen toda su actuación.
7. Transparencia
El IGRC es una organización transparente. Publica sus Estatutos, su Manifiesto, su
Código Ético, sus Normas de Buen Gobierno, sus cuentas anuales y la información
exigida por la normativa del Tercer Sector. Rinde cuentas ante sus socios, sus
colaboradores y la sociedad.
8. Independencia e imparcialidad
El IGRC actúa con autonomía respecto a cualquier interés comercial, político o
corporativo. Las acreditaciones internas se otorgan exclusivamente por mérito
académico. Los contenidos formativos se elaboran sin subordinación a marcos privados
ni a intereses comerciales.
9. Sostenibilidad y responsabilidad
La asociación impulsa el desarrollo sostenible en su gestión interna y en su
actividad, promoviendo el progreso social, económico y medioambiental. Su modelo
digital-first reduce el impacto ambiental y facilita el acceso a la formación desde
cualquier lugar.
10. Integridad académica y rigor formativo
La formación y la certificación del IGRC se rigen por los principios de integridad
académica, rigor conceptual y honestidad. Los exámenes se realizan sin asistencia de
terceros ni de herramientas de inteligencia artificial generativa, y los contenidos
se revisan periódicamente por el Comité Académico.