Miguel Ángel Marcos

Modo estándar vs. modo experto

Lección 7 de 10

La herramienta tiene dos modos de uso: estándar y experto. No son dos versiones distintas del simulador ni dos niveles de dificultad arbitrarios: son dos formas de afrontar el mismo escenario, con distinta cantidad de información y distinto tiempo. En esta lección verás qué cambia exactamente entre uno y otro, cómo se cambia de modo y cuándo conviene usar cada uno.

Antes de entrar en el detalle, conviene tener claro qué cambia y qué no. La diferencia entre modos afecta a dos cosas: el tiempo disponible y la visibilidad del detalle de las opciones.

Elemento Modo estándar Modo experto
Cronómetro 15 minutos 10 minutos
Detalle de las opciones Visible bajo el texto Oculto
Escenarios Los 10 Los 10
Impactos {r, l, e} Los mismos Los mismos
Fórmula del score La misma La misma
Expediente de evidencia El mismo El mismo
Checklist del briefing La misma La misma
Gráfico de evolución El mismo El mismo

Es decir: el escenario, las opciones, los impactos y la puntuación no cambian. Lo único que cambia es cuánta información tienes y cuánto tiempo tienes para decidir. Por eso el modo experto no es “otra versión” del simulacro, sino la misma versión sin red de seguridad y con menos margen.

El modo estándar es el modo por defecto. Cuando abres el simulador, la herramienta arranca en estándar: el botón muestra “Experto: desactivado” y el cronómetro inicial marca 15:00.

En este modo, cada opción muestra dos capas de información:

  • El texto visible, que es la decisión en sí.
  • El detalle, una línea adicional que orienta sobre la norma aplicable o sobre el razonamiento correcto.

Por ejemplo, en el Simulacro 1, la primera opción del nodo “Requerimiento recibido” se ve así en modo estándar:

  • Texto: “Revisar RAT y contrato con la gestoría antes de responder”.
  • Detalle: “Verifica el Art. 30 RGPD y el Art. 28 RGPD”.

Ese detalle es una pista: te dice qué bloque normativo aplica y por qué esa opción es la correcta. No te da la respuesta completa, pero te orienta. Es la “red de seguridad” del modo estándar: si dudas, el detalle te ayuda a razonar.

El modo estándar está pensado para aprender. Es el modo que deberías usar la primera vez que te enfrentas a un escenario, cuando quieres entender por qué cada decisión es correcta o incorrecta, sin la presión adicional del tiempo.

El modo experto se activa con el botón de la barra de controles. Cuando lo activas, el botón muestra “Experto: activado”, aparece una etiqueta “Modo experto” al lado y el cronómetro inicial marca 10:00.

En este modo, cada opción muestra solo el texto visible. El detalle desaparece. La pista que en modo estándar te orientaba sobre la norma aplicable ya no está: tienes que deducirla tú.

El mismo ejemplo del Simulacro 1 se ve así en modo experto:

  • Texto: “Revisar RAT y contrato con la gestoría antes de responder”.
  • Detalle: no se muestra.

Es decir: en modo experto tienes la misma decisión delante, pero sin la red de seguridad del detalle y con cinco minutos menos. El escenario no cambia, los impactos no cambian, la fórmula del score no cambia. Lo que cambia es tu margen de error: dispones de menos información y menos tiempo para aplicar el mismo criterio.

El modo experto está pensado para evaluarte. Es el modo que deberías usar cuando ya conoces el patrón de resolución y quieres comprobar si puedes aplicarlo sin ayuda y bajo presión. Un resultado alto en modo experto vale más que el mismo resultado en modo estándar, precisamente porque las condiciones son más exigentes.

El cambio de modo se hace con el botón que está en la barra de controles superior, junto a “Volver” y “Reiniciar”. El botón muestra siempre el estado actual:

  • “Experto: desactivado” → estás en modo estándar.
  • “Experto: activado” → estás en modo experto.

Cada clic alterna entre los dos estados. Si hay una simulación en curso y no ha terminado, la herramienta pide confirmación antes de cambiar, porque el cambio reinicia el simulacro. Es decir: si estás a mitad de un escenario y cambias de modo, vuelves al briefing inicial con las métricas reseteadas (riesgo 25, latencia 0, evidencia 10) y el cronómetro ajustado al nuevo modo.

Si no hay simulación en curso (estás en el menú de selección), el cambio de modo no reinicia nada: simplemente queda guardado para la próxima simulación que inicies.

El modo elegido se mantiene mientras no lo cambies. Si cierras la pestaña y vuelves a abrir la herramienta, el modo vuelve a estándar por defecto.

El modo no es una preferencia oculta: aparece en varios lugares para que siempre sepas en qué condiciones has hecho el simulacro. Estos son los sitios donde se refleja:

  • El botón de la barra de controles: “Experto: activado” o “Experto: desactivado”.
  • La etiqueta “Modo experto”, que aparece al lado del botón cuando el modo experto está activo.
  • El briefing inicial: la línea del cronómetro dice “10 minutos” o “15 minutos” según el modo.
  • El cronómetro: al iniciar, marca 10:00 en experto y 15:00 en estándar.
  • El informe final: la tarjeta de ranking muestra “Modo experto” o “Modo estándar” en la esquina superior derecha.
  • La exportación CSV: incluye una fila “Modo” con el valor “Experto” o “Estándar”.
  • La constancia formativa: incluye una métrica “Modo” con el valor “Experto” o “Estándar”.

Esto es relevante porque el modo forma parte del contexto del resultado. Un score de 85 en modo experto y un score de 85 en modo estándar no son equivalentes: el primero se ha obtenido con menos tiempo y sin detalle, así que refleja una aplicación del criterio más sólida.

No hay un modo “mejor” que otro: hay un modo adecuado para cada momento. Esta es una guía práctica:

Usa el modo estándar cuando:

  • Es la primera vez que te enfrentas a un escenario y quieres entender la lógica de las opciones.
  • Estás aprendiendo el patrón de resolución y necesitas la pista del detalle para razonar.
  • Quieres explorar el escenario sin la presión del tiempo, leyendo con calma la descripción, la consecuencia, el expediente y la checklist.
  • Estás preparando una formación o una clase y quieres mostrar el razonamiento completo de cada decisión.

Usa el modo experto cuando:

  • Ya has jugado el escenario en modo estándar y conoces las opciones y su lógica.
  • Quieres comprobar si puedes aplicar el criterio sin la red de seguridad del detalle.
  • Quieres medir tu soltura bajo presión: menos tiempo y menos información.
  • Quieres comparar tu resultado con el de otras personas en condiciones equivalentes.

Un consejo práctico: si estás empezando con la herramienta, juega los diez simulacros en modo estándar antes de pasar al experto. El modo experto no enseña: evalúa. Si lo usas para aprender, probablemente te frustrarás porque no tendrás la información que necesitas para razonar. El modo experto está pensado para cuando ya sabes lo que haces.

  • Dos modos: estándar (15 min, detalle visible) y experto (10 min, detalle oculto).
  • Lo que cambia: tiempo y visibilidad del detalle. Lo que no cambia: escenarios, impactos, fórmula del score, expediente, checklist y gráfico.
  • El botón de la barra de controles muestra el estado actual y alterna entre modos. Si hay una simulación en curso, pide confirmación porque reinicia.
  • El modo se refleja en el botón, la etiqueta, el briefing, el cronómetro, el informe, el CSV y la constancia.
  • Estándar para aprender; experto para evaluarte. Un mismo score vale más en experto porque las condiciones son más exigentes.

En la siguiente lección, la última del curso, verás el informe ejecutivo y la constancia formativa: qué contiene cada uno, cómo se lee, qué valor tiene la constancia y cuál no, y cómo usar la herramienta después de terminar el curso. Es la lección que cierra el recorrido y te da las claves para seguir practicando por tu cuenta.